Escurrido ya de tu sudor...
La piel tirante, dorada... tus besos ya no renuevan los oasis en mi cuerpo...
Entero, es un total desierto.
Se resquebraja, erosionado por el calor seco y el roce de otros...
Los parpados ya bañados en sal... No descansan más... tiesos... fríos.
Las entrañas dan el agua...
...eran tus labios esos...aquellos, eran esos, tus labios.
Sé que mi profundidad humedece los campos, las semillas brotan, la primavera crece bajo un techo de cristal...
No hay sol, no hay cuerpos... no hay oasis...
Las entrañas,….profundidades lumínicas…, fueron húmedas
…están húmedas...
Son el corazón de la nueva estación.
Ya salieron los libros!
Hace 12 años
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